jueves, 20 de agosto de 2009

¿Volarán sillas y cubetas?


Por Fernando Ravsberg
(Cartas desde Cuba, BBC)

El exilio de Miami lo ha dejado muy claro, "Juanes no debe cantar en Cuba". Sus líderes aseguran que ''los conciertos apolíticos no existen (...) porque al no tomar posición ante una dictadura, un régimen que es criminal, estás convirtiéndote en cómplice de ellos".

No importan todas las explicaciones del cantante, tampoco el hecho de que incluso la Secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hilary Clinton, apoye el concierto en la Plaza de la Revolución. Todos son culpables de "colaboración con el régimen castrista".
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En Europa también se movilizan. La escritora cubana Zoe Valdés, exiliada en París, le dice al cantante Miguel Bosé que no participe en el concierto y le explica que el cantautor Silvio Rodriguez es "uno de los personajes más siniestros del castrismo".

Esta intelectual es la misma que declaró hace poco: "no estoy de acuerdo con los golpes de estado en estados democráticos, pero en países como esos de 'América Letrina', donde el comunismo está cogiendo fuerza, me parece muy sensato que el ejército se levante".

Pero nadie debe pensar que esta posición del exilio es contra el cantante colombiano, para nada. Una de las primeras víctimas de esta postura intransigente fue nada menos que Julio Iglesias. Incluso él despertó las sospechosas de los anticomunistas.
La historia no tiene desperdicio y la cuenta la locutora Betty Pino, íntima del cantante. Ocurrió en 1973 en el cabaret Monmartre, en la "Pequeña Habana" de Miami. Julio les dijo que le gustaría cantar en Cuba, frente a "muchos de los que son vuestros familiares".

En ese momento se acabaron las buenas costumbres, la libertad de expresión y el derecho de viaje. Betty recuerda que "las cubetas de hielo y las sillas empezaron a volar sobre su cabeza y Julio tuvo que salir de allí escoltado por la Policía".

Después de muchas explicaciones y profesiones de fe, Julio Iglesias fue perdonado y regresó a los escenarios sin necesidad de ser protegido por la policía. Estoy seguro de que aprendió la lección: en Miami hay libertad de expresión...pero no tanta.

La escena volvió a repetirse con artistas de diferentes partes del mundo, desde la mexicana Verónica Castro (de tan sospechoso apellido) hasta el salsero venezolano Oscar de León. El exilio no perdona, lo mismo hacen boicots que rompen estrellas a martillazos.

A propósito de martillos, ya hicieron una manifestación portando discos de Juanes que luego rompieron a martillazos. La destrucción de productos culturales por razones ideológicas no es nueva, décadas atrás otros se exorcizaban haciendo hogueras con libros.

Claro que también los hay "moderados". El cantante cubano Willy Chirino apoya el concierto, pero con la condición de que Juanes no permita cantar a Silvio Rodriguez ni a Amaury Pérez. Tendría además que exigir la libertad de los presos políticos. ¡Se la puso fácil!

La presión tiene bastante éxito, algunos de los invitados ya renunciaron a asistir al concierto. La portorriqueña Olga Tañón todavía no se decide, pero parece sorprendida al descubrir que las críticas del exilio estén tan "llenas de rencor y odio".

Tal vez la Tañon vio en Miami a una exiliada cubana dándole fuego a una camisa negra a la vez que declaraba a la prensa: ''esto es lo que haremos con él (con Juanes), quemarlo por comunista, por traidor, por terrorista, por lamerle las botas a Fidel Castro''..
En Cuba los atribulados ciudadanos no entienden por qué no pueden tener el concierto. Una joven de 20 años -que no simpatiza con la Revolución- me preguntaba irritada "¿por qué esa gente de Miami siempre está tratando de jodernos, que les hemos hecho?".

Es que los anticastristas también se sienten amenazados. Y no es para menos, cuando la prensa local ha llegado a publicar artículos serios en los que se afirma que los comunistas cubanos entrenan tiburones para que naden hasta La Florida a comerse a los desprevenidos bañistas.

Esos mismos periódicos se hacen eco hoy de la campaña contra Juanes. Él trata de explicarles: ''Voy hacia el futuro, el de Cuba y el de toda la región. No le tengamos miedo a la libertad, a cambiar las cosas, el miedo es el peor sentimiento (...). La música, el arte, deben estar por encima de toda ideología o condición''.

Pero nadie le responde, por el contrario lo siguen insultando, acusando y amenazando con destruirle la carrera a martillazos. Tal vez lo que ocurre es que con la bulla de tantas protestas, gritos y consignas no oyen lo que él les está diciendo.

De todas formas Juanes no debería quejarse, al fin y al cabo, lo han tratado mucho mejor que a su colega Julio Iglesias. Claro que yo en su lugar no planearía ningún concierto en Miami, no sea que al final vuelvan a volar sillas y cubetas.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Dole y abogados siguen haciendo de las suyas en Nicaragua *



Por Steve Stecklow
(The Wall Street Journal)

CHINANDEGA, Nicaragua.— Tras responder a un anuncio de radio que buscaba a ex trabajadores de las plantaciones bananeras nicaragüenses para una demanda en contra de Dole Food Co., Marcos Sergio Medrano pensó que podría recibir algún dinero. Asegura que un bufete estadounidense de abogados lo convenció de que un pesticida utilizado en la plantación donde trabajó hace años lo había dejado estéril.

Los abogados del campesino de 49 años produjeron pruebas médicas como evidencia. Pero una prueba de ADN que llevó a cabo Dole, el mayor productor de frutas y vegetales del mundo, reveló que era padre de tres hijos, algo que a Medrano le vino de sorpresa. "Siento que estuve metido en un juego sucio", dice.
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Medrano forma parte de la caída en desgracia de un grupo de abogados estadounidenses especializados en daños y perjuicios que se volcaron en esta desamparada ciudad nicaragüense. Su objetivo era reclutar a miles de clientes y recaudar hasta 40% de las indemnizaciones. Respaldados por un sistema legal propio del mundo emergente, que tiende a favorecer a los litigantes, presentaron una serie de demandas contra la compañía de California y ganaron unos US$2.100 millones en juicios locales.


Ahora, una jueza de California dice que los abogados se valieron de tácticas fraudulentas, incluyendo la falsificación de pruebas de esterilidad y la presentación de querellantes que nunca habían trabajado en las plantaciones. Como resultado, los campesinos que sí sufrieron daños podrían quedarse con las manos vacías. Dole, por su parte, que siguió utilizando un peligroso pesticida llamado DBCP incluso después de que fuera claramente relacionado con casos de esterilidad masculina, podría salir impune.

Citando "pruebas claras y convincentes" de que hubo fraude, la jueza de la Corte Suprema de California Victoria Chaney desestimó en junio dos casos de DBCP entablados por demandantes nicaragüenses (uno de ellos involucraba a Medrano), y dijo que todos los casos relacionados, incluyendo 30 pendientes en tribunales de Estados Unidos, están en peligro. Dole se ha negado a pagar los US$2.100 millones que las cortes de Nicaragua concedieron a los demandantes. La compañía ya no opera en el país.

Las acusaciones de fraude han surgido también en otros casos de responsabilidad penal por exposición a sustancias tóxicas, incluido el amianto. El litigio por el pesticida en las plantaciones bananeras es tan inusual por el hecho de que tan pocas partes involucradas discrepen que se han falsificado reclamaciones. La jueza destacó que más nicaragüenses han presentado quejas contra Dole que el total de trabajadores que llegó a pasar por las plantaciones cuando todavía se usaba el DBCP.

DBCP, las siglas correspondientes a dibromocloropropano, es un fumigante que se utilizaba en todo el mundo en los años 60 y 70 para controlar gusanos microscópicos, llamados nemátodos, que atacan las raíces y destruyen las cosechas. En 1977, las autoridades de salud de California descubrieron que los trabajadores de una planta de DBCP se habían vuelto estériles.

Dole, que empezó a utilizar el pesticida en Nicaragua en 1973, tenía un contrato para comprar DBCP durante otros dos años cuando el fabricante, Dow Chemical Co., cesó su producción. Dole amenazó a Dow por incumplimiento de contrato, asegurando que no había pruebas de que los trabajadores que manejaban DBCP se hubieran quedado estériles, según documentos de una demanda presentada por Dow en contra de Dole en EE.UU. En 1978, Dow accedió a venderle a Dole sus restos de DBCP bajo la condición de que la compañía prometiera no involucrar a Dow si surgía una demanda por daños y que equipara a los trabajadores con ropa protectora.

En 1979, la sustancia fue prohibida en EE.UU. para todos los usos, bajo el argumento de que el público en general corría varios grados de riesgo de sufrir cáncer, daños genéticos y esterilidad masculina. Dole dejó de utilizar DBCP en Nicaragua en 1980, según Scott Edelman, uno de los abogados de Dole. El uso del DBCP restante entre 1978 y 1980 "fue legal", asegura.
Edelman insiste en que no hay evidencia de que los trabajadores de las plantaciones estuvieran lo suficientemente expuestos al fumigante como para quedar estériles. Sin embargo, Isaías Paz, que trabajó durante años en la plantación de Dole en las afueras de Chinandega, dice que muchos de los ductos que transportaban DBCP a los surtidores también llevaban agua a las cocinas. Agrega que "no había máscaras, ni botas, ni guantes" para los trabajadores que fumigaban con el pesticida. Edelman niega eso y asegura que Dole les dio uniformes protectores pero que "los trabajadores preferían no ponérselos porque se quejaban de que hacía demasiado calor".

En 1983, los abogados empezaron a entablar demandas en EE.UU. contra Dole y los fabricantes de DBCP en nombre de miles de trabajadores de las plantaciones bananeras de América Central. Dole llegó a acuerdos extrajudiciales en varios casos relacionados con trabajadores de Costa Rica por US$6,8 millones. A miles de hondureños les pagó hasta US$6.000 a cada uno para evitar los tribunales, dice Fernando Medina, el abogado nicaragüense de Dole.

Pruebas alteradas

Los abogados estadounidenses empezaron a llegar en tropel a Chinandega. Uno de los primeros fue Rick Dovalina, un abogado especializado en daños y perjuicios de Texas. Él y otro colega pasaron varios meses tratando de reclutar a ex trabajadores de las plantaciones para someterlos a pruebas de fertilidad. Sin embargo, asegura que los laboratorios locales remitían sus mejores casos a otros bufetes que le robaban los clientes. "El sistema ahí era tan corrupto", recuerda.

Mario Pastora, un médico de la ciudad, dice que colaboró con Dovalina y que examinó cientos de potenciales demandantes. De los primeros 400 que analizó, sólo 4% eran estériles (un promedio normal en la población masculina). Pero, resultados de laboratorio posteriores empezaron a mostrar tasas de 30% a 40%. Pastora cree que los demandantes alteraron las muestras de esperma al calentarlas con fósforos y encendedores o mezclando sustancias para matar a los espermatozoides. Dovalina dice que se fue de Nicaragua indignado.

Otro abogado estadounidense que se presentó en Nicaragua es Walter J. Lack, un conocido abogado de Los Ángeles que había representado a litigantes en el caso de contaminación sobre el que se centró la película Erin Brockovich.

Walter A. Gutiérrez, el administrador del bufete nicaragüense con el que se asoció Lack, dice que reunió a unos 4.200 demandantes y que ganó unos US$600 millones en juicios. "Había muchos impostores", dice. "Yo tenía a los auténticos trabajadores de las bananeras", dice. Pero Gutiérrez fue condenado en 1995 por un tribunal de Los Ángeles por cargos de fraude de seguros en una supuesta trama que involucraba el pago a policías por recomendar víctimas de accidentes, indican los sumarios de los casos.

En 2006, fue arrestado bajo las mismas acusaciones y aparentemente huyó del país. Un juez ha emitido una orden de búsqueda y captura. Ante esto, Gutiérrez se pregunta: "¿Qué tiene que ver esto con el caso?". Sin embargo, no quiso discutir más a fondo sus cargos en EE.UU., asegurando que es "un fugitivo de la ignorancia". Lack dice que no sabía nada sobre las acusaciones en contra de Gutiérrez.

Dole aún enfrenta unas 250 demandas por el uso de DBCP, la mayoría en Nicaragua. Incluso Lack dice que es pesimista. Si hubo fraude, observa, "hará que cualquier persona razonable cuestione todos los demás casos".

En Chinandega, mientras tanto, muchos demandantes dicen que han perdido cualquier esperanza de recibir las indemnizaciones que les prometieron los abogados.

* Título original: "Las artimañas de los abogados estropean las demandas contra Dole en Nicaragua"

lunes, 17 de agosto de 2009

Afganistan: mujeres en la encrucijada


Cuando las tropas occidentales forzaron la caída del régimen talibán, a finales de 2001, quizá una de las imágenes más esperadas era la de las mujeres afganas quitándose el burka y abrazando la libertad que la nueva democracia les iba a conceder. Ocho años después de la ocupación, ¿se cumplieron las esperanzas de ver un Afganistán donde las mujeres sean libres?
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Al menos sobre el papel, esas esperanzas se cumplieron. De hecho, la constitución afgana en enero de 2004 así lo reconoce.

"Los ciudadanos de Afganistán, hombres o mujeres, tienen iguales derechos y deberes ante la ley", reza el artículo 22 de la actual Carta Magna afgana.

Sin embargo, la igualdad constitucional dista mucho de cumplirse en la práctica.

"Un abrumador 60% de las mujeres todavía son obligadas a casarse siendo niñas, a edades tan tempranas como los seis o los nueve años. Eso no cambió desde la intervención de Occidente, a pesar de que la ley afgana prohíbe el matrimonio de niñas menores de 16 años", señaló la reportera de la BBC, Jane Corbin.

Difícil visibilidad de la mujer
A lo largo de estos años, algunas mujeres tomaron un papel activo en la sociedad afgana.

Pero a cambio de la exposición pública, muchas se enfrentaron a la discriminación y algunas incluso a amenazas de muerte.

En Herat trabaja Maria Bashir, la primera fiscal del país, que ya sobrevivió a un ataque con bomba hace unos meses. Vaya donde vaya, lo hace acompañada por escoltas armados y sus hijos no pueden ir a la escuela por miedo a secuestros.

"No acepto sobornos y tengo muchos enemigos porque nunca actué ilegalmente. Estamos muy lejos de conseguir la igualdad que promete nuestra Constitución", comentó María a Jane Corbin.

Entre los 38 candidatos a las elecciones presidenciales del 20 de agosto, sólo hay dos mujeres, Frozan Fana y Sahla Atta.

Y su campaña es mucho más difícil que las de sus rivales hombres. Los conservadores pretendían incluso que no se permitiera a las candidatas mujeres la utilización de sus retratos en los carteles de campaña.

Ley polémica
A lo largo de estos años, algunas mujeres tomaron un papel activo en la sociedad afgana.

Pero a cambio de la exposición pública, muchas se enfrentaron a la discriminación y algunas incluso a amenazas de muerte.

En Herat trabaja Maria Bashir, la primera fiscal del país, que ya sobrevivió a un ataque con bomba hace unos meses. Vaya donde vaya, lo hace acompañada por escoltas armados y sus hijos no pueden ir a la escuela por miedo a secuestros.

"No acepto sobornos y tengo muchos enemigos porque nunca actué ilegalmente. Estamos muy lejos de conseguir la igualdad que promete nuestra Constitución", comentó María a Jane Corbin.

Entre los 38 candidatos a las elecciones presidenciales del 20 de agosto, sólo hay dos mujeres, Frozan Fana y Sahla Atta.

Y su campaña es mucho más difícil que las de sus rivales hombres. Los conservadores pretendían incluso que no se permitiera a las candidatas mujeres la utilización de sus retratos en los carteles de campaña.

Ley polémica
Frente a ellas, y frente al conjunto de sus compatriotas, se alzan las centenarias tradiciones machistas del país, difíciles de dejar atrás.

El jueves 20 de agosto, Afganistán celebrará las segundas elecciones presidenciales desde el inicio de la invasión en 2001.

En este contexto preelectoral, el pasado 16 de agosto, a sólo cinco días de los comicios, el gobierno afgano, presidido por Hamid Karzai, aprobó la denominada Ley de la Familia Chii, que regula las obligaciones de los hombres y mujeres de esta confesión islámica.

Entre otras cosas, la ley autoriza a los maridos chiitas a privar de alimentación a sus mujeres si no los satisfacen sexualmente al menos una vez cada cuatro días.

Para algunos, con la aprobación de la Ley de la Familia Chii, el presidente Hamid Karzai intentó hacer un gesto de última hora para ganarse la confianza, y el voto, de la minoría chiita –que representa cerca del 20% de la población del país-.

La violencia, la presencia de los talibanes, que amenazaron con atacar los colegios electorales, y las acusaciones de corrupción han mermado la popularidad del mandatario.

A pesar de que el actual presidente parte como favorito -las encuestas le otorgan cerca del 45% de votos-, a diferencia de 2004, no parece en disposición de obtener una victoria aplastante.

Sin embargo, para los activistas por los derechos de las mujeres, esta decisión política supone un paso atrás en materia de derechos para las mujeres.

"Karzai ha hecho lo impensable para vender a las mujeres afganas a cambio del apoyo de los fundamentalistas en las elecciones del 20 de agosto (…). El gobierno de Afganistán debería revocar esta ley que viola la Constitución", denunció la organización no gubernamental Human Rights Watch.

Antecedentes
La primera versión de la ley, que autorizaba la violación dentro del matrimonio, causó una enorme polémica en abril.

En aquella ocasión, las calles de Kabul vieron una imagen insólita en el país: cerca de 300 mujeres, fuertemente protegidas por las fuerzas de seguridad y rodeadas por cientos de manifestantes que las increpaban, protestaron contra la aprobación de la ley.

Los principales líderes occidentales condenaron las intenciones del gobierno afgano.

Ante la presión interna e internacional, Karzai retiró el texto para someterlo a un proceso de consulta cuyo resultado fue la ley aprobada el 16 de agosto.

Elecciones clave

A diferencia de lo ocurrido en abril, en agosto, en vísperas de las elecciones, la aprobación de la ley fue muy discreta y pasó prácticamente desapercibida.

"Los Estados Unidos y Gran Bretaña se oponen en estos momentos a toda protesta pública porque temen que podría alterar las elecciones del jueves", comentó el diario británico The Times el sábado 17 de agosto.

En este sentido, la coalición occidental se juega mucho política y militarmente en las elecciones afganas del 20 de agosto.

"Después de haber invertido tanto tiempo, dinero y vidas humanas, los militares occidentales creen que la democracia está asentándose y probablemente declararán las elecciones un éxito sean cuales sean los desafíos", indicó el reportero de la BBC en Afganistán, Ian Panell.

En ocho años de ocupación, el país no alcanzó la paz -2008 fue el año más violento desde la ocupación- y el gobierno de Kabul, según un informe publicado este lunes por la BBC, a duras penas controla un tercio del territorio nacional y en el 4% de los distritos ni siquiera puede suministrar servicios ni seguridad.

"La mayoría de esos distritos se encuentran en el sur, donde la insurgencia Talibán se hizo fuerte. Los reporteros dijeron que en el 26% de los distritos de Afganistán, el gobierno sólo controla la ciudad principal", apuntó Martin Vennard, de la oficina de Asia Occidental de la BBC.

Ante esta difícil situación y frente a una opinión pública cada vez más escéptica en sus países, presentar las elecciones como un éxito de la democracia es vital para la coalición. Y en este sentido, Karzai es el candidato "preferido" por Occidente.

En medio de todos estos intereses cruzados, las mujeres afganas miran un futuro incierto.

"El cambio para las mujeres es dolorosamente lento en Afganistán y la gente está llena de miedo sobre lo que pueda pasar después de las elecciones presidenciales si las negociaciones con los llamados 'talibanes moderados' siguen adelante", sugirió desde Kabul la reportera de la BBC, Jane Corbin.

BBC Mundo

El plan de reforma sanitaria de Obama desata la guerra


Por David Alandete (El País, Madrid)

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cerró ayer una semana en la que tuvo que rescatar las técnicas aprendidas en la campaña electoral para defender su plan de reforma sanitaria. Con tres mítines en pequeñas localidades, artículos de opinión en la prensa nacional, una campaña publicitaria en la que sus aliados ya han invertido 24 millones de dólares (16 millones de euros) y una petición formal de ayuda a su red de 13 millones de voluntarios, Obama espera retomar la iniciativa en un debate en el que sus oponentes han recurrido a falsos argumentos, insultos y gritos en los foros públicos en los que se ha debatido esta reforma.

"Cada vez que nos disponemos a aprobar la reforma sanitaria, los grupos de presión con intereses específicos en el statu quo usan su influencia y a sus aliados políticos para asustar y engañar a la ciudadanía americana", dijo el presidente en un mitin celebrado el sábado en Colorado. "Los que se oponen a la reforma dirán cualquier cosa con tal de asustaros sobre lo mucho que costará pasar a la acción", añadió Obama. De hecho, algunas de las organizaciones privadas que orquestan las protestas populares, como FreedomWorks, están financiadas por grandes empresas como la aseguradora MetLife o la tabaquera Philip Morris y por influyentes familias que apoyan la causa conservadora, como la del millonario Richard Mellon Scaife, tal y como revelaba ayer el diario The Washington Post.
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Las inversiones en campañas publicitarias son millonarias. Según la consultora privada Campaign Media Analysis Group, ambos bandos han invertido 57 millones de dólares en los pasados seis meses. Los partidarios de varios proyectos de reforma del sistema han invertido 48 millones, frente a los 9 de los oponentes.

"La verdad es que -y quiero ser totalmente honesto- no hay una cura perfecta e indolora que solucione todos los problemas y le conceda a todo el mundo una cobertura sanitaria perfecta", dijo el presidente en Colorado. "Lo que no se puede hacer, o sí que se puede pero no se debería hacer, es comenzar a decir cosas como que queremos instaurar comités de la muerte para desenchufar a las ancianas", añadió. Obama, de quien sus propios asesores han dicho que ha perdido brevemente la iniciativa en el debate, ha decidido apelar al sentido de la responsabilidad de sus oponentes.

"No hay duda de que tropezó un poco, pero ahora las cosas se están estabilizando", dijo uno de sus asesores más cercanos, David Axelrod. "Lo que es seguro es que hay una campaña incesante en marcha. Pero aún no tengo claro cuál es su impacto".

Los oponentes de la reforma sanitaria, organizados a través de pequeños grupos no conectados directamente con ningún partido político, han irrumpido en los mítines celebrados por diversos congresistas en sus propios distritos electorales para pedir ideas a los votantes sobre la reforma sanitaria. Han gritado, han insultado a los políticos y han acusado falsamente a Obama y los demócratas de querer implantar comités de la muerte para financiar la eutanasia o de solicitar acceso indiscriminado del Gobierno a las cuentas corrientes de la ciudadanía.

Obama intentó recuperar la iniciativa la semana pasada con tres actos en New Hampshire, Montana y Colorado, Estados con representantes que le pueden ser de ayuda, por ser demócratas conservadores o republicanos moderados. Allí, advirtió de que los ciudadanos están siendo manipulados por los poderes fácticos, que ya truncaron el anterior intento de instauración de cobertura sanitaria universal, en el primer mandato de Bill Clinton.

El presidente publicó además ayer un artículo de opinión en el diario The New York Times en el que detallaba las razones por las que es necesario reformar un sistema sanitario privado que, con un coste de dos billones de dólares, es uno de los más caros del mundo. "Frente a todas esas tácticas del miedo que vemos, lo que de verdad asusta -lo verdaderamente arriesgado- es la posibilidad de no hacer nada. Si mantenemos el statu quo, veremos cómo cada día 14.000 americanos pierden su seguro médico". De momento, ya hay 50 millones de personas que no lo tienen.

"Es un ataque a la libertad individual"
Los ciudadanos descontentos con el plan de reforma sanitaria de Barack Obama han aprendido algo del propio presidente: la forma de organizarse. Utilizando las redes sociales de Internet, saben cuándo se celebra un mitin o cuándo hay un debate al que acudir a interrogar a representantes y senadores. Ellos mismos reconocen que, hasta ahora, el movimiento de oposición a Obama estaba pobremente organizado. Pero ahora, copiando las técnicas de los seguidores del presidente en la pasada campaña electoral, las cosas han cambiado.

"En 2008 nuestra organización era más bien deficiente", explica Eric Odom, de 29 años, director del grupo American Liberty Alliance, que organiza a unas 43.000 personas a través de la Red. "Ahora, en menos de media hora, podemos tener a 200 personas para que participen en una conferencia telefónica". Odom, pequeño empresario de Chicago, asegura que este movimiento no es sólo de oposición a la reforma sanitaria. "Es una protesta justificada contra el ataque del Gobierno contra las libertades individuales y el libre mercado".

La ira que muestran los oponentes a la reforma está, según él, justificada. "Nos lo tomamos como algo personal, por supuesto. Lo único que exigimos es más información y que se limiten los poderes que esa ley de reforma sanitaria le concede al Gobierno". ¿Y esos carteles de Obama retratado como Hitler? "Son condenables, pero no se han usado únicamente contra Obama; a Bush también se le insultaba con las mismas caricaturas".

Torneos, Grondona y la democratización del fóbal



Por P. Alabarces
(Crítica de la Argentina)


¿Se acabó el monopolio? ¿Era tan fácil? ¿Bastaba con la decisión política y corajuda de un grupo de dirigentes de la sociedad civil para acabar con dos décadas de concentración multimediática y sobrefacturación espectacular? ¿Era, es realmente tan fácil?
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Esta contratapa merece dos visiones que no son contrapuestas, sino complementarias.

Todo lo malo de Torneos. Sencillamente, que TyC desaparezca o se funda sólo puede ser lamentado por las fuentes de trabajo: hay montones de técnicos y administrativos, hay buenos camarógrafos y buenos directores. Periodistas… muy, pero muy poquitos que merezcan una lágrima. Está, claro, el mejor periodista deportivo televisivo de la Argentina, Alejandro Fabbri. Y están todos los que no hacen fútbol, con Bonadeo a la cabeza. Escondidos detrás están los que han hecho de la televisación del fútbol una vergüenza estética y una calamidad ética. Convoquemos, si no, a una marcha de admiradores de Recondo, Palacios, Pagani o Farinella. TyC, además del dato innegable del monopolio, es la responsable del desastre: del adelgazamiento de los lenguajes, de la ignorancia ramplona que estructura las transmisiones, del racismo a veces desenfadado, de la exhibición del narcisismo desaforado de los hinchas vuelto horizonte del pensamiento. TyC cambió las gramáticas de la transmisión deportiva, pero eso no significó sólo belleza: significó grosería, machismo, homofobia, sexismo, convencionalismos; transformó a jugadores, técnicos y árbitros en estrellitas televisivas más preocupadas por el primer plano –porque todos sabían que la cámara los buscaba, les metía la lente en el primer molar izquierdo– que por el juego. TyC es la responsable directa del tribunerismo de los jugadores; es la culpable de tanto “a ganar o a morir” que desbordó los lenguajes, los exasperó hasta la violencia. TyC, junto con Olé (otra perla del monopolio), transformó a los periodistas en hinchas, achatando sus lenguajes, haciéndolos jactarse de sus pasiones –y los periodistas estaban siempre para otra cosa, según enseñaban las viejas y buenas tradiciones del oficio.

Y además, como buen monopolio, TyC censuró, reprimió, persiguió. Echó a periodistas por disentir, silenció voces. La mía, por ejemplo. Otra muestra: ese tal Bombau, ese genio de las finanzas que corrió a pedir auxilio a la embajada norteamericana, el miércoles a la noche citó “al periodista Gustavo Grabia”, que había publicado un año atrás un reportaje a Grondona en Olé; pero no dijo que antes de eso lo habían echado de TyC por, justamente, criticar a Grondona.

¿Todo lo bueno de la AFA? Pero resulta que enfrente están la AFA y el Gobierno, que siempre lúcido, atento, con una dirección ideológica claramente socialista, se arroja en los brazos de Julio Grondona para hacerle daño a Clarín… No, discúlpenme. Separemos pajas y trigos. La intervención del Estado –no del Gobierno– en la política comunicacional y cultural es un reclamo básico por el que muchos venimos peleando hace años. Que un sistema nacional de medios públicos capture el fútbol es coherente con una política extendida que se haga cargo de aquello que debe ser protegido, revalorizado, expandido, como un proceso de afirmaciones culturales coherentes y convincentes. Esa política no existe. Por un lado: eso permitiría la gratuidad real –por ahora, nadie habla de salirse del cable–, por ejemplo con la satelitización masiva y gratuita. Frente a esto, a la oposición, que radicaliza su conservadurismo, lo único que se le ocurre son dos argumentos: el primero, que es un contrato entre privados –lo que supone que no quieren ninguna regulación, que los patrones pueden explotar tranquilos a sus empleados porque son todos privados–. El segundo, el sambenito de la pobreza, como si un contrato televisivo –además, inevitablemente muy rentable– fuera más responsable de ella que las políticas neoliberales de los últimos treinta y cuatro años, ejecutadas por… esa misma oposición –y ese mismo oficialismo–.

No: una vez más, su ignorancia no les permite leer con claridad. Lo crítico de esta cuestión son otros dos problemas: uno, por la ausencia de dirección y coherencia en política comunicacional y cultural, lo primero que se les ocurre es convocar a Marcelo Araujo… es decir, uno de los principales responsables de las barrabasadas éticas y estéticas de las que hablaba antes. El segundo y principal: ¿con Grondona? ¿Con estos dirigentes? ¿Con los propios cómplices del estado de cosas que hemos denunciado? ¿Con Meiszner, el tipo que sostuvo que los muertos por la violencia futbolística lo eran por causas naturales? Perdón: si la vamos a hacer bien… ¿no es el momento exacto para intervenir la AFA? ¿Democratizar (como dice Kirchner) el fútbol? ¿Vamos a democratizar algo con Grondona? ¿Justo con Grondona?